Esta actividad, donde realizaremos un árbol genealógico, nos permitirá hacerlo además de una forma lúdica, a través de la pintura. La pintura en los niños favorece el proceso artístico que a la vez ayuda a fomentar y desarrollar la creatividad y la sensibilidad.
Pintando, los más pequeños aprenden varias cosas fundamentales:
- A diferenciar y conocer los colores.
- A conocer texturas.
- A divertirse expresando su creatividad
La novedad de esta propuesta es que para la elaboración de nuestro árbol vamos a basarnos en el cuadro El árbol de la vida del pintor austriaco Gustav Klimt. Añadiendo este enfoque a la propuesta inicial conseguimos por un lado acercar el trabajo de este interesante autor a los niños y niñas y por otro nos permitirá experimentar con nuestros alumnos y alumnas el mundo maravilloso de los pintores.
Para realizar esta actividad comenzamos haciendo nuestro dibujo con lápiz sobre un cartón:
Luego lo pintamos con témperas :
En nuestra propuesta probamos, además, varios diseños que nos proporcionan distintas interpretaciones de la obra:






